Para muchos, la búsqueda de un peso saludable suele ir de la mano de la estética: conseguir el cuerpo deseado o simplemente verse bien en traje de baño. Pero, ¿qué pasaría si te dijera que hay otra dimensión en el control de peso, una que va mucho más allá de la apariencia e impacta tu salud y bienestar?
Abordemos el concepto de la grasa visceral, un tipo de grasa que se esconde en lo profundo del cuerpo, causando estragos silenciosamente en tu salud metabólica y, si no se reduce, eventualmente promueve enfermedades graves.
¿Qué es la grasa visceral?
La mayoría estamos familiarizados con la grasa subcutánea, eso que se puede pellizcar, que se encuentra justo debajo de la piel, y que no se ve ni se siente muy bien. Es muy común que esta se relacione con el sobrepeso.
La grasa visceral, por otro lado, reside en lo profundo del abdomen, ubicada alrededor y dentro de órganos como el hígado, los intestinos y el páncreas. Esta ubicación aparentemente inofensiva (ya que no es aparente a simple vista) es precisamente lo que hace que la grasa visceral sea tan peligrosa.
A diferencia de su prima subcutánea, la grasa visceral es mucho más metabólicamente activa. Actúa como un órgano endocrino, produciendo hormonas y moléculas inflamatorias que pueden alterar el delicado equilibrio metabólico del cuerpo. Este tipo de grasa se relaciona más con la obesidad, aunque existen personas sin mucho sobrepeso, pero con niveles importantes de grasa visceral.
Cómo la grasa visceral afecta la salud
Piensa en la grasa visceral como un alborotador que provoca un desastre dentro de tu cuerpo. Más específicamente, así es como puede causar estragos en su salud metabólica:
- Resistencia a la insulina: La grasa visceral puede interferir con la capacidad del cuerpo para utilizar la insulina, una hormona crucial para regular los niveles de azúcar en sangre. Esto puede provocar resistencia a la insulina, un trampolín hacia la diabetes tipo 2.
- Colesterol no saludable: La grasa visceral aumenta los niveles de colesterol LDL no saludable, el tipo malo, al tiempo que reduce el colesterol HDL, el bueno. Este desequilibrio aumenta el riesgo de sufrir enfermedades cardíacas y accidentes cerebrovasculares.
- Inflamación crónica: La grasa visceral es una notoria promotora de inflamación crónica de bajo grado, la culpable silenciosa relacionada con diversos problemas de salud, desde enfermedades cardíacas hasta ciertos tipos de cáncer.
Del metabolismo a la salud general
Pero las consecuencias de la grasa visceral van mucho más allá de los problemas metabólicos. Así es como puede afectar tu salud general:
- Aumento de la presión arterial: La grasa visceral puede contribuir a la presión arterial alta, lo que ejerce una presión adicional sobre el corazón y todo el sistema circulatorio.
- Apnea del sueño: El exceso de grasa abdominal puede estrechar las vías respiratorias y provocar apnea del sueño, una enfermedad caracterizada por la interrupción de la respiración durante el sueño.
- Ciertos cánceres: Las investigaciones sugieren un vínculo entre la grasa visceral y un mayor riesgo de algunos cánceres, incluidos el de colon y de mama.
No esperes: hazte cargo de tu salud
¿Las buenas noticias? La grasa visceral responde a los cambios en el estilo de vida. A continuación se presentan algunas estrategias clave para mantener su peso en un rango saludable y reducir la grasa visceral:
- Adopta una dieta nutritiva: Concéntrate en alimentos naturales mínimamente procesados, como carnes, grasas, verduras, unas cuantas frutas y cereales integrales. Limita las bebidas azucaradas, los carbohidratos refinados y los aceites de semillas.
- Mueve tu cuerpo: La actividad física regular, incluso el ejercicio de intensidad moderada durante 30 minutos la mayoría de los días de la semana, puede ayudar a reducir significativamente la grasa visceral.
- El entrenamiento de fuerza importa: Desarrollar masa muscular ayuda a acelerar el metabolismo y quemar más calorías, incluso en reposo.
- Controla el estrés: El estrés crónico promueve el almacenamiento de grasa abdominal. Encuentra formas saludables de controlar el estrés, como yoga, meditación o pasar tiempo en la naturaleza.
Medir y perder la grasa visceral
Es importante tener en cuenta que medir la distribución de la grasa corporal puede resultar complicado. Si bien la circunferencia de la cintura es un indicador simple, en entornos clínicos nutricionales se encuentran disponibles métodos más precisos, como exploraciones por tomografía (CT), resonancia magnética (MRI) o DEXA.
Sin embargo, estos métodos de medición de masa corporal, aunque mucho más exactos, generalmente son costosos. La medición de masa grasa más accesible se conoce como bioimpedancia eléctrica, accesible en casi cualquier consulta nutricional profesional.
Cómo comenzar
¿Qué hacer entonces para comenzar a eliminar grasa visceral? Agenda tu consulta conmigo para diseñarte un plan alimenticio y de cambio de dieta estilo de vida centrado en el progreso, no en la perfección; ya que los cambios pequeños y sostenibles se acumulan con el tiempo.
Además, también celebra tus victorias que no se tratan del peso: mayores niveles de energía, mejor sueño, mejor estado de ánimo, o mejores resultados en tus análisis clínicos, ya que todas señales de que está en el camino correcto.
Referencias
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Descargo de responsabilidad: esta publicación tiene fines informativos únicamente y no debe interpretarse como consejo médico o nutricional personalizado. Consulta siempre a un profesional de la salud antes de realizar cualquier cambio en tu régimen de medicación o alimentación.

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