Disfruta las experiencias negativas

¿Qué quieres lograr en tu vida? A esta aparentemente simple pregunta, la gran mayoría de personas contestan ser feliz, tener una familia feliz, un trabajo estable. Y es obvio.

Pero saber (o creer saber) lo bueno y lo cómodo que quieres en tu vida, en realidad te servirá de poco. Una mejor pregunta es: ¿qué dolor quieres en tu vida? o, mejor aún, ¿qué dolor estás dispuesto a soportar en tu vida?

Porque, contrario a lo que han dicho, hs aprendido o te dice la cultura popular, tu felicidad en la vida no la definen tus momentos cómodos. Lo definen las experiencias negativas.

La paradoja de lo positivo

A todos nos interesa algo. O al menos todos, en algún momento, creemos que nos interesa mucho algo. Sin embargo muchas de esas cosas, con el tiempo, nos damos cuenta que en realidad no nos interesaban tanto porque al final nos damos cuenta que nunca estuvimos dispuestos a sufrir por ellas.

Ah, pero sí nos imaginábamos disfrutando todo lo positivo que podía llegar con lo que deseábamos. Pero, spoiler alert, los libros de superación personal popular no están en lo cierto cuando te dicen que con que lo desees “con todo tu corazón” se hará realidad.

De hecho el desear lo positivo muy comúnmente es contraproducente.

¿Por qué crees que mucha gente vive sin alcanzar la felicidad que tanto buscan?

Esto puede sonar a filosofía budista (y en parte lo es), pero el desear más experiencias positivas en sí es en realidad una experiencia negativa y, paradójicamente, aceptar (tampoco necesitas desearlas, sino al menos aceptarlas) las experiencias negativas es una experiencia positiva.

Entre más buscas sentirte mejor, menos satisfecho te sentirás cuando consigas eso (si es que lo consigues), por una simple razón psicológica inconsciente: buscar algo solamente refuerza el hecho de que no lo tienes.

Y eso te fomenta el vivir insatisfech@.

El poder de las experiencias negativas

Por otro lado, aceptar y buscar lo negativo casi siempre genera lo positivo. El ejemplo más simple: buscar y disfrutar del dolor en el gimnasio mejora tu salud y tu energía. Equivocarte en la escuela te sirve para aprender. Enfrentarte a tus miedos es lo único que te hará superarlos y a veces hasta disfrutarlos después.

Graba esto en tu mente: todo lo que realmente importa en la vida vale la pena las experiencias negativas. De hecho muchas de esas cosas de la vida no valen igual si las conseguiste sin las experiencias negativas.

Y no necesitas ser masoquista. De hecho si pensaste en esto, te estás negando a aceptar una realidad ancestral del ser humano que no te dejará crecer.

Verás, de una o de otra forma, no evolucionamos para estar en nuestra zona de confort. De hecho, si nuestros ancestros se la hubieran pasado en su zona de confort, nunca hubiéramos evolucionado como seres humanos que podemos hoy estar analizando nuestras acciones… y comiendo donas al mismo tiempo que deseamos una vida larga y saludable.

Claro que ellos notuvieron alternativa.

Solamente en el precipicio…

Para empezar, fue la necesidad de dejar su zona de confort la que muy probablemente forzó a nuestros ancestros a dejar la comodidad de los árboles por los riesgos a corto plazo (pero también con los beneficios a largo plazo) de la vida en la sabana, en donde después evolucionaron las subsiguientes especies de homínidos hasta llegar al homo sapiens sapiens que hoy disfruta de la civilización y la tecnología que promueve estar en su zona de confort.

Pero, lamentablemente, es ese mismo avance tan rápido que ahora nos hace ciegos a la realidad de que nuestras adaptaciones siguen siendo las mismas de hace 200,000 años. Y tarde o temprano esa disyuntiva nos cobra su costo. Tarde o temprano, el negar que la incomodidad es necesaria para desarrollarnos, afectará tu vida individual y nuestra vida en sociedad.

De hecho es seguro de que la tendencia a querer y buscar solamente la comodidad ya te esté afectando.

Si te pones a analizar tu vida, te puedes dar cuenta de cómo si te la llevas queriendo y creyendo que mereces la comodidad, te la llevarás sintiéndote infeliz todo el tiempo. Esto te llevará a que todo reto lo veas como una injusticia y cada desacuerdo se convierta en tu mente en una traición.

¿Por qué? Porque creciste con la idea de que te mereces lo mejor por el simple hecho de que puedes tenerlo o porque te lo dieron. Y por ninguna otra razón. O mejor dicho por ninguna razón real que te sirva para crecer personalmente en los aspectos de tu vida que importarán a lo largo de ella.

El poder de lo negativo

En el proceso vas a sufrir. Y está bien.

¿Por qué quienes desean mucho ser o tener algo, muchas veces solo se queda en deseo? La mayoría de las veces porque solamente adoran la idea del objetivo. Pero no toman en cuenta que odiarían el proceso.

Muchos quieren ser estrellas de rock, pero pocos aceptan y disfrutan las largas horas de ensayos, el estrés de las giras y el arduo trabajo que implica buscar oportunidades de presentación, así como el dolor de los rechazos delas disqueras y los promotores. En otras palabras, no adoran el proceso.

Así que lo que sea que sea lo que desees, sea una relación estable y funcional, un trabajo cómodo y bien pagado, graduarte de la carrera de tus sueños: aprende a amar el proceso, no el resultado.

Para conseguir lo que deseamos (y esto debieron decírtelos tus padres si no eres de la generación milennial) debemos sentirnos cómodos con que algo de sufrimiento es inevitable y de hecho hasta necesario.

El problema con la felicidad

No eres realmente feliz cuando consigues algo. De hecho después de eso querrás conseguir otra cosa para ser feliz y ya no considerarás tan importante lo que conseguiste.

A diferencia de lo que te dice la cultura general, la felicidad no es un objetivo final. La felicidad no es más que una emoción. Y, ahora sabemos, las emociones son evolutivamente algo así como direcciones para la brújula de nuestra vida.

Las emociones evolucionaron como un sistema de retroalimentación. Las emociones positivas son refuerzo de comportamientos positivos y las emociones negativas son una llamada a la acción de que algo estás haciendo mal.

En otras palabras es la evolución diciéndote: “algo anda mal, ¡HAZ ALGO  para mejorarlo!

Lamentablemente, la sociedad moderna te inculca sacarle la vuelta a las emociones negativas como la incomodidad. Y esto es negar el sistema de mejoramiento personal que nos dieron millones de años de evolución.

La incomodidad y el sufrimiento, en otras palabras existen para ser superados. Los problemas nunca desaparecen, solamente se reemplazan por nuevos y, si sabes hacer las cosas, MEJORES problemas.

Como bien lo explica Mark Manson en The Subtle Art of Not Giving a F*ck, técnicamente, la felicidad solamente llega de la resolución de los problemas de la vida. Así de simple. Y para resolverlos debes sufrir un poco. Y a veces mucho.

Así que no te preguntes qué tipo de felicidad quieres, sino qué tipo de dolor quieres en tu vida o puedes soportar, es decir qué tipo de sufrimiento estás dispuest@ a soportar para solucionar tus problemas. Cuántas experiencias negativas aceptarás.

Solamente esto te dará una mejor visión de cómo vivir tu vida. Y lo que te ayudará a hacerlo de la mejor forma. Saber solamente qué es lo que quieres (si es que en realidad es lo mejor, para empezar, y esto será materia de otro post) te servirá de mucho menos que saber y aceptar qué es lo que estás dispuesto a superar.

Disfrutar el proceso

Aprende a disfrutar el proceso

La gente quiere un cuerpo de revista. Pero solamente quienes están realmente dispuestos y aprenden a disfrutar del sufrimiento del gimnasio o la rutina de ejercicio, son quienes logran el resultado de tener una mejor salud y forma. Solo los estudiantes de medicina que aprenden a disfrutar del sufrimiento de tantos años de estudio y práctica son quienes se convierten en médicos.

La gente quiere una pareja sorprendente, pero pocos están dispuestos a aceptar y lidiar con el trabajo que implica superar las diferencias y el drama emocional que eso incluye. La realidad es que si lo único que te gusta disfrutar es el beneficio, difícilmente llegarás al resultado que deseas.

Debes aprender a disfrutar el proceso: las experiencias negativas. Porque elproceso es lo que te lleva a superar el problema.

Porque cuando aprendes a disfrutar el proceso, el resultado llega solo y se disfruta mucho más, y sin la frustración mientras no lo tienes. Es decir, ganar-ganar por todos lados.

La falacia de la autoestima

La realidad es que lo más probable es que no seas especial. Así que sentirte bien contigo mism@ por ninguna razón especial es tóxico para tu persona y te hará mas daño que beneficio. Porque no te permitirá crecer.

Tu autoestima se mide mejor sobre cómo te sientes con los aspectos negativos de tu vida, no con los positivos.

Alguien que en realidad tiene buena autoestima puede honestamente medir sus cualidades negativas y en consecuencia manejarlas para mejorarlas.

La gente que sólo se sienten con derecho (y evita las obligaciones) no ven honestamente sus aspectos negativos y sus problemas y por esto no pueden mejorar su vida en formas duraderas y significativas. Viven negando lo que pueden, y deberían, mejorar.

Enfrentarte a los obstáculos es lo que te ayudará. Si los retos son inevitables, no debes preguntarte ¿cómo le hago para no sufrirlos?, sino ¿cuáles retos necesito superar en la vida, y cuál sufrimiento necesito y por qué?

La realidad es que muchas veces los problemas no los puedes (ni los debes) evitar, pero si puedes manejar tu perspectiva de dichos problemas. Y toda la diferencia yace ahí.

Lo que te hace más feliz requiere tiempo.

Ver Netflix te hace feliz, pero terminar una carrera profesional que requiere estudio y trabajo te hará mucho más feliz, ¿verdad?

Estar al tanto de tus redes sociales no te hace más feliz que ver educado adecuadamente a tu hijo o entregar tus tareas a tiempo, ¿verdad?

El poder de la incomodidad

El placer es un dios falso

Pero ¿Como saber qué y cuanto debo estar dispuest@ a sufrir las experiencias negativas para superar mis problemas y aprender a disfrutar el proceso que lleva a la felicidad real?

Simple: escoge cuidadosamente tus valores.

Porque tus valores son los que determinan la métrica (es estándar) por la cual te mides tú mism@ y a los demás. Así que pregúntate: ¿el estándar que uso es el más sano para mi crecimiento personal?

Y ¿sabes cual es uno de los peores valores que de hecho fomenta todos los negativos? Desear sentirte bien todo el tiempo.

Así que reevalúa tu escala de valores y las razones por las cuales crees que los adoptaste. Porque tus valores pueden estar utilizando la brújula inadecuada y es muy probable que debas cambiarlos por valores que no tiendan a que desees mantenerte en tu zona de confort. Es decir, cámbialos por mejores valores.

Porque mejores valores te llevarán a mejores problemas, lo cual te llevará a una mejor vida.

Experiencias negativas incluídas.