Ser una organización social

Todo negocio nuevo al principio es como un pequeño grupo de amigos cercanos. En el inicio, en la nueva empresa u organización todo fluye natural y directamente. Debido a que son pocos los integrantes, la colaboración es activa, creativa y extremadamente funcional.

En pocas palabras, el ambiente es colaborativo. Es parte de la identidad de cualquier nuevo proyecto ya sea comercial o no nlucrativo. Sin embargo, con el crecimiento, las circunstancias del juego cambian.

El éxito trae crecimiento

Cuando la organización crece, la necesidad de más personal, la obligatoria departamentalización, así como la especialización de los ahora más miembros, cambian la manera de trabajar, y lo primero que se diluye es la colaboración activa.

Y es natural debido a que como especie hemos evolucionado para funcionar mejor socialmente en grupos pequeños. Cuando un grupo crece, la comunicación ya no puede ser directa y tan activa, de manera que la jerarquización se requiere, lo cual hace más lenta la colaboración.

En otras palabras, una empresa de 500 personas ya no puede colaborar tan directamente como lo hace una de 20 individuos.

Pero, ¿qué pasaría si, aunque la empresa crezca, pudieras mantener o recapturar algunos de los beneficios, humanos y organizacionales, de la empresa pequeña y altamente colaborativa sin perder el alma que mantiene a la organización funcionando activamente?

Hoy eso ya se puede, gracias  al poder de las redes sociales web. Siendo una organización social.

¿Qué es una organización social?

Las redes sociales web permiten la colaboración masiva. Nunca antes cientos y miles de personas han tenido la capacidad de crear contenido, compartir experiencias, construir relaciones e interactuar de manera productiva para alcanzar resultados que antes eran imposibles.

Una organización social es la que aprovecha el poder de esta colaboración masiva que le permiten las redes sociales web y la comunicación digital por internet, saltando retos importantes y creando nuevas oportunidades.

Las organizaciones sociales ven las redes y la colaboración masiva como algo estratégico para su negocio o actividades. De manera simple: le encuentra y aprovecha el valor de negocio para la organización.

Así, no es de extrañar que en la actualidad muchas compañías, tanto lucrativas como no lucrativas, están subiéndose al tren de las redes sociales web, y así trabajar productivamente, aprovechando todos los rangos de talento, creatividad y energía de la gente.

Y no tienen que ser solamente empresas tecnológicas. Así como CISCO o IBM han establecido todo un sistema colaborativo interno y externo basado en las redes sociales y la comunicación por internet, también lo han hecho CEMEX, FORD, Southwest Airlines, gobiernos y organizaciones civiles.

¿Por qué no se aprovechan las redes sociales?

Lamentablemente, muchas organizaciones aun no sacan provecho del poder de la colaboración digital masiva debido principalmente a malas concepciones que aun se tienen en el mundo de los negocios. Las principales son:

  1. Las redes sociales ocupan mucho tiempo que no regresa valor real.
  2. Las redes sociales web ponen en peligro la privacidad.
  3. Las redes sociales son solamente un medio de marketing para llegar al mercado.
  4. Solo se necesita que las personas abran su perfil en redes sociales y todo pasa naturalmente.
  5. No necesitas justificación de negocios porque es barato y porque de todos modos no puedes anticipar o medir los beneficios.

La mayoría de las iniciativas de aprovechamiento de las redes sociales y la colaboración digital que fallan en una empresa son debido a estas creencias, las cuales no son más que pretextos que, con el enfoque apropiado, no son en realidad obstáculos.

La clave está en que las organizaciones productivas, bajo un liderazgo con visión, con la ayuda de internet crean comunidades activas gracias a una planeación propia, la inversión apropiada y la ejecución diligente de las estrategias diseñadas.

Las redes sociales web y la colaboración digital llegaron para quedarse, y solamente seguirán evolucionando. Cualquier empresa u organización que no aprenda a provecharlas, que no se convierta en una organización social, dejarán de lado la oportunidad de construir comunidades que pueden aportar crecimiento, mejora continua, reconocimiento de marca y sobre todo contacto colaborativo entre empleados, audiencia, clientes y sociedad en general.