La Importancia del Branding Personal

“Tú eres una marca. Lo sepas o no. Te guste o no.”
-Marc Ecko

En publicaciones anteriores ya hemos abordado lo que es la marca personal, como comenzar a definirla e inclusive los principales puntos para construirla.

Sin embargo, el concepto de branding personal es aun considerado por muchos como algo que solo aplica a celebridades, políticos y expertos en áreas específicas que dependen de la exposición de su persona para que su negocio funcione.

Pero este concepto está muy alejado de la realidad.

Aunque es verdad que quienes más se benefician de ser conscientes y de construir una marca personal son los profesionales de carreras de alta exposición al público (como los políticos, por ejemplo), la marca personal es importante y de hecho innegable para cualquiera que quiera avanzar en su carrera, sea cual esta sea.

Siempre lo fue así. Y hoy con más ganas.

El branding personal es evolutivo

¿Qué es lo que cualquier profesionista necesita para crecer su negocio, su lista de clientes y las cantidades que cobra por sus servicios o productos? Que l@ vean como una autoridad en el ramo.

Ya sea que su mercado sea un segmento específico o toda la sociedad en general, cualquier profesional, tanto dentro de una empresa como de manera independiente, necesita fomentar que lo ubiquen como “el bueno” en su ramo. O al menos como uno de los buenos.

Por milenios, la marca personal ha marcado la diferencia entre los líderes del grupo y los seguidores. En otras palabras, es el equivalente moderno del concepto del macho (o la hembra) alfa.

¿Y quién era antes el macho alfa? Quien tenía mayores conexiones interpersonales y quien era reconocido como “el bueno” en la aldea o grupo comunitario.

La diferencia es que hoy tenemos muchas ramas en las cuales se puede ser el bueno. Pero el concepto de la marca personal sigue siendo el mismo, y de hecho hoy mucho mas importante por una sola razón: la competencia.

El branding personal no es opcional

Hoy cualquiera puede aprender casi cualquier cosa. Cualquiera puede ser experto en cualquiera de las ramas del saber, la industria o la economía. Pero, igual que antes, no cualquiera destaca, tenga mucho o poco conocimiento real.

Para bien o para mal, muchas veces lo que definirá el éxito de un profesional (o de una empresa) no será la efectividad real de las soluciones que brinde, sino el concepto en el que el mercado tenga a esa persona o empresa.

Y el concepto es su marca. Y el concepto de un profesional es su marca personal. Al final, la gran mayoría del mercado confiará en tí por quién eres, antes de por qué tan experto seas en realidad.

Como ya expliqué antes, preocuparte por tu marca personal no es opcional. Si quieres utilizarla como ventaja, claro.

Te guste o no

Todos tenemos una marca personal. Es instintivo en nuestra especie el asignarla para diferenciar de manera sencilla entre los miembros de la comunidad. Y en los negocios y las profesiones es lo mismo. Siempre lo ha sido.

La única diferencia entre antes y hoy es que el concepto es mucho más necesario en una sociedad cada vez más globalizada.

Como lo dice Tim O’Brien (uno de los primeros evangelistas del concepto de branding personal), en el mercado moderno, lo único que puede diferenciarte a tí de los demás es tú mismo; tu propia marca que te hace únic@.

Porque muchos pueden saber lo mismo que tu, tener lo mismo que tú y tener acceso al mismo mercado. Pero, si lo sabes construir y manejar, lo que te puede hacer diferente y exitoso, está en tí: tu única diferencia puede ser tu marca personal.

Y para saber cuál es… y cuál debe ser, como dice el viejo adagio, primero debes conocerte a tí mismo.

Pero eso lo trataremos en el siguiente post.

El branding personal y tu diferencia